jueves, 21 de noviembre de 2013

Aventuras (y desventuras) de mi primer viaje en pareja - PARTE 1

Surgió de la nada, sin planear.
Un día, estaba yo realizando mi paseo diario por Facebook, cuando de repente me llega un evento.
 "No puede ser..."-pensé. -"No ahora..."

Yop y mi póster del "roqui"
Efectivamente, como muchos de los que me conocen ya habrán adivinado, se trataba de una invitación a una proyección en Granada de The Rocky Horror Picture Show. Para aquellos que no lo sepan, se trata de una de las primeras películas musicales consideradas "de culto" en la historia cinematográfica. A pesar de ser del año 1975, hoy día se sigue proyectando en el cine. ¿Por qué? Os preguntaréis los que no la hayáis visto...Pues porque cada proyección no es igual que otra: es una fiesta, un lugar donde desestresarte, donde olvidar tus problemas durante hora y media, donde gritar, bailar y dejar tus vergüenzas atrás. La primera vez que lo viví, quedé tan enamorada del mundillo del "roqui" que estuve a punto de tatuarme un corazón en el brazo, como el del personaje principal de la película (pero mis padres no me dejaron -.-). Inmediatamente se convirtió en mi segunda película preferida (después de Moulin Rouge <3).

Después de "desvirgarme" en el mundo del roqui, repetí 2 veces más. No sólo por el espectáculo, sino porque les cogí especial cariño a la compañia de teatro encargada del show, los seductores de la Escuela de Teatro y Danza "La Seducción". Había visto muchas representaciones por internet, e incluso en la edición especial en Blu-Ray de la película, pero ninguna tan original como la versión "seductora".

Pues bien, días antes de Halloween me llegó este evento y de repente, me volví loca. Desde que me llegó la notificación moví cielo y tierra para conseguir un par de entradas (todo esto sin hablar ni con mis padres ni con mi acompañante, mi novio). Hablé con toda la gente que tenía agregada en Facebook que estudiaba en Granada, puse miles de comentarios en el evento a ver si alguien me conseguía las entradas...Y diréis,¿ y por qué no te las compraste tú? Pues porque el pago debía hacerse con tarjeta de crédito, y yo de eso, no tengo T.T Así que mi única opción era que alguien con tarjeta me las comprase o alguien de Granada me las pillase en el mismo cine. Cuando ya había perdido toda esperanza, uno de los seductores, Carlos (que además canta como podéis ver en el video de la izquierda >/////<), el mismísimo encargado de dar vida a Frank-N-Furter, se prestó a comprarme las entradas. ¡No me lo podía creer! ¡Un actor al que apenas conocía me iba a comprar las entradas! Por poco me desmayo.

Bueno, pues una vez solucionado lo de las entradas llegó el momento de comunicarlo. Cuando a mi madre le dije "Rocky Horror" no hizo falta nada más. Sin decir palabra, me dio un billete de 50 euros porque sabía que en lo referente a un roqui soy muy cabezona XD Después se lo dije a mi novio. La cosa le pareció bien.
Pero entonces...se le ocurrió una idea. Alguna vez habíamos hablado de la Alhambra. Él se había quedado asombrado al saber que yo jamás la había visitado y lo cierto es que era una espinita que tenía ahí clavada pues de pequeña leí Cuentos de la Alhambra de Washington Irving y leer aquel libro me dejó con unas ganas tremendas de pasear por aquellos lugares que había visitado en mi imaginación. Pues nada, de un momento para otro, nos vimos buscando pensiones u hostales para, además del roqui, ¡visitar la Alhambra! ¡Y todo esto sin planear!

Pasaron las semanas y llegó Halloween por fin. Ya teníamos en mano las entradas de la Alhambra (que solo eran para Alcazaba y Generalife porque para los palacios estaban agotadas T.T) y las maletas preparadas.
El día 1 nos levantamos bien temprano para coger el autobús Úbeda-Granada. El viaje se nos hizo bastante corto pues fuimos todo el rato jugando a nuestras Nintendos DS (a Pokémon Diamante y Platino concretamente XD). Al llegar a Granada mi novio quedó impresionado con la estación. Estaba acostumbrado a la de Úbeda y la de allí le pareció inmensa. Cruzamos la calle y nos paramos a desayunar en un bar. Mientras esperábamos el desayuno, descargamos unas cuantas aplicaciones de móvil tipo "Tu guía de Granada" y diversos GPS. Tras llenar el estómago, cogimos un bus urbano (un poco a lo loco) a ver si encontrábamos la pensión para poder dejar las maletas. Aquello parecía un metro japonés. Apenas te podías mover. Al ver una estatua de los Reyes Católicos, mi novio dijo que debíamos parar allí y le hice caso. Lo cierto es que yo no tenía ni idea de dónde estaba ni adónde iba así que decidí confiar en el instinto de mi maromo XD Empezamos a caminar y encontramos de casualidad la oficina de turismo, así que entramos y cogimos algunos mapas. Guiada por mi aventurero novio, llegamos a calles cada vez más transitadas, llenas de pequeñas tiendas artesanales a ambos lados. Se notaba que estábamos cerca de la Alhambra.


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